1ero de Septiembre seguimos escribiendo la historia




La verdad es que un día como hoy, es demasiado difícil. 1ero de septiembre, un nuevo mes y una nueva fecha para definir nuestro rumbo, pero me cuesta ser espectador. De medio ver y leer lo que otros comentan; hace que extrañe más mi antiguo empleo... Donde a pesar de no poder transmitir todo lo que sucedía, nadie podía mentirme, ahí estaba la realidad y la tocaba con mis ojos! 

Escuchar de Venezuela comentarios como: Y es verdad lo que está pasando allá? Y tu familia, como hace? Te dan en la herida, una y otra vez, una herida que no cerrará hasta tener La Paz de saber que a todos lo que amo les va bien.  No es fácil, aunque hay teorías de quienes se fueron están mejor, soy de aquellos que mientras acercan un bocado de comida no dejan de pensar: ojalá pudiera comer esto mi mamá, ojalá mi amiga pudiera comprarse esto o quién aguanta a yo no se quien con tal cosa si estuviera aquí. Cuanta impotencia me da, allá, aquí, en todos los lugares a donde me pierda, porque lamentablemente está realidad nos arropo tanto que salir de ella no será algo de un día. No será un abrir y cerrar de ojos.

Cuanto te defiendo y te defendí mientras estuve en tu suelo, te pelee como nadie, pero mi salud para quienes me conocen no lo hacía fácil. Y salir significaba, que como individuos siempre queremos buscar la felicidad por encima de otros. Pienso en colectivo por supuesto, pero mis necesidades y ambiciones han cambiado. Incluso está crisis es responsable de metas nuevas que jamás hubiese propuesto o quizás si.  Pero sí fue la patada para decir eres fuerte, ve a comerte el mundo!

Me encanta cuando me llaman Venezuela mis amigos nuevos, (esos que adopte de otros lugares y que ahora usan mis frases y disfrutan de los platos que puedo reproducirles.) cuando me besan o me abrazan, porque abrazan mi país, porque me hacen tener la responsabilidad de que conozcan de él y que vean; somos hombres y mujeres de bien. Que somos gente Chevere, honestos, trabajadores, echa'o pa' lante, que somos esa gente creativa, soñadores incansables y emprendedores que construyen aunque no esté en casa. 

En esa ando, viviendo una doble vida entre inmigrante y soñadora. Así se me pasan los días, pensando como ayudar a otros en esto que nos compete a todos de levantar al país, mientras me hago responsable de mis metas y sueños propios. 

Está es mi historia y aquí se las cuento.